INGREDIENTES
- 12 alcachofas frescas medianas (800-900 g de alcachofa congelada)
- 2 chalotas
- 1 diente de ajo
- ½ litro de agua caliente
- 8 lonchas de jamón serrano
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Limón (para evitar que las alcachofas se oxiden) + zumo
LA RECETA PASO A PASO
- Corta las lonchas de jamón en tiras, coloca en una sartén antiadherente con unas gotas de aceite de oliva y fríelas hasta que estén doradas y crujientes. Déjalas escurrir sobre papel absorbente y reserva.
- Si las alcachofas son frescas: retira las hojas exteriores duras, corta las puntas y pela los tallos. Corta en cuartos y colócalas en agua con limón para evitar que se oxiden. Si son congeladas: déjalas descongelar completamente y escúrrelas bien para eliminar el exceso de agua.
- En una cacerola, calienta dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-suave.
Añade el ajo y las chalotas picadas y sofríe unos 2-3 minutos. - Agrega las alcachofas bien escurridas, un buen chorro de zumo de limón y rehoga todo junto durante 5-6 minutos más.
- Salpimenta al gusto y vierte el agua caliente. Tapa y cocina a fuego medio-suave durante unos 25 minutos, hasta que las alcachofas estén bien tiernas.
- Retira del fuego y tritura con una batidora hasta obtener una crema fina. Mientras bates, añade un hilo de aceite de oliva virgen extra. Si queda demasiado espesa, incorpora un poco más de agua.
- Pasa la crema por un colador fino o chino. Corrige de sal y pimienta y calienta de nuevo.
- Sirve con el crujiente de jamón por encima y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

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